Yako

Yako Nuestro querido Yako, nuestro gigante amable, nos ha dejado. Se nos fué en la madrugada de ayer, en silencio, tranquilo, como siempre ha vivido, sin una queja y sin un ruido. Ha muerto esperando la adopción que nunca llegó... No ha llegado a saber qué es una casa, ni correr por la hierba, ni pasear por un parque. Ni en su vida ni en su muerte estuvo rodeado de comodidades, pero sí de cariño, de muchísimo cariño. Nuesto único consuelo es saber que ha conocido ese cariño y que no se ha ido solo, sino acompañado y atendido hasta el último minuto de su vida. Te echaremos de menos, amigo! Hasta siempre, "Colchoneta"!