Jara

Jara Jara fue uno de los terribles casos de perras de caza abandonadas por su dueño cuando ya no le sirve para cazar ni para criar. La encontraron unos colaboradores en bastante malas condiciones, súper delgada y cojeando. Su dueño no quiso saber nada de ella, así que la pobre Jara, a sus casi 13 años, tuvo que ponerse a buscar otra familia.
Era un amor de perrita, dulce, súper cariñosa, sumisa, confiada y dócil. Un encanto!! Pero la mala suerte se cebó en ella, y desarrolló un cáncer, y aunque intentamos mantenerla con tratamiento, no hubo posibilidad de alargarle la vida sin que sufriera, hasta que finalmente nos vimos obligados a eutanasiarla. Por desgracia fué muy corto el tiempo que pudo disfrutar del cariño de una familia que realmente la quisiera sin utilizarla.
Ahora ya ha dejado atrás los sufrimientos de todo tipo, y nos espera jugando feliz en el Puente del Arcoiris. Nos volveremos a ver, preciosa.